La Unión Europea abrió oficialmente las fronteras aéreas internas a otros nueve países miembros: Estonia, República Checa, Lituania, Hungría, Letonia, Malta, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia. De esta forma, se integran al denominado espacio de Schengen: tratado por el que se eliminan las fronteras interiores de la unión y se armoniza la legislación con el exterior, que ahora engloba a 28 naciones.